Archive for 18 abril 2008

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A friendly e-Government

abril 18, 2008

Después de la última desviación sobre el tema principal de este blog, volvemos a nuestra querida Administración Electrónica, con un pequeño análisis de la situación actual en este campo. Habrá que darle más de una pensada y más de varias críticas, pero, para eso está la Web 2.0, ¿no?

Comparativa de Administración Electrónica entre Alemania y España

  1. Fuente e indicadores

Para la realización de esta comparativa, he utilizado los datos presentados en el World Economic Forum, a través del estudio “The Global Information Technology Report 2007 – 2008” (GIRT), realizado para 127 países.

La comparativa realizada ha tomado como muestra los indicadores de dos países (Alemania y España), cuya organización político – administrativa federal (o cuasi federal en el caso de España[1]) permite comparar similares realidades de organización de las Administraciones Públicas, que se enfrentan a un complejo reparto de competencias por razones de materia y de territorio.

De este modo, la comparativa podrá arrojar datos sobre cómo se enfrentan países con estructura político – administrativa similares a los desafíos de Administración Electrónica.

Los indicadores extraídos del mencionado estudio hacen referencia a los llamados indicadores de Readiness, en particular, los referentes al Government Readiness e Individual Readiness.

  1. Resultados

En el cómputo global del estudio, los dos países no salen particularmente bien parados, con un resultado global, de todas formas, más favorable para Alemania (en la 16ª posición), con respecto a España (en la 31ª posición). Y eso, a pesar de la extraordinaria posición de Alemania (2º lugar) en materia de Business Readiness, donde España se coloca en un triste 36º lugar.

Esto es como decir que, mientras en Alemania, es el sector privado que arrastra el sector TIC, en España es el sector público el que impulsa el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Prueba de esto son los datos más particularizados referentes al Capítulo dedicado al Government Readiness, que colocan a Alemania en el lugar 27 y a España en el 36.

A partir de estos datos, sí que aparece una cierta contradicción, ya que, en los apartados referentes al más específico e-Government readiness index[2], España se encuentra dos posiciones más arriba que Alemania (20 y 22, respectivamente).

Este dato es alentador, ya que indica que el compromiso de dedicación de recursos, sobre todo en el aspecto de recursos humanos, sí denota una mayor implicación de las Administraciones Públicas en lo referente al uso de las ITC para la mejora de la Administración al servicio del ciudadano/administrado.

De todas formas, si analizamos estos datos en un conjunto temporal del último lustro, vemos como ambos países a duras penas aguantan sus posiciones (Alemania), o claramente retroceden en el ranking propuesto por el mencionado estudio (España).

Más concretamente, Alemania, mantiene su posición 27 del año 2002, cinco años después, en materia de Government Readiness.

En ese mismo campo, y en el mismo periodo de tiempo, España pierde hasta 10 posiciones, pasando del puesto 26 al 36.

Es decir, se hacen cosas, pero otros las hacen más rápidamente que nosotros.

  1. Conclusiones y Crítica

Las conclusiones más obvias sobre esta comparativa son las siguientes:

En situaciones de distribución de competencias político – administrativas similares, Alemania se sitúa en una posición mejor respecto a España[3];

El único factor favorable a España es el mayor grado de dedicación de recursos humanos al desarrollo del e-Government readiness[4].

El problema de este análisis, en realidad, es enfrentarse a la siguiente situación: las variables analizadas son todas las que están, pero no están todas las que son.

Intentaré explicarme. En la prefación redactada por Klaus Schwab, se afirma que las TIC “has also provided people all over the world with better opportunities to improve their life conditions and their business”. No se hace mención de las mejoras que las TIC han llevado a la vida de los ciudadanos en sus relaciones con la Administración.

Es por ese motivo que el estudio debería medir (otra cosa es establecer el cómo) el nivel de interacción entre los ciudadanos y la Administración, y cómo éste ha mejorado (se supone), gracias al uso de las TIC.

Es posible que los próximos GIRT analicen con más detalles esta interrelación; y esto es plausible, si atendemos a lo expresado por John Chambers, en el Foreword del mencionado estudio[5].

Adelantándonos (y atreviéndonos) a establecer cuáles son las variables que, en los próximos GIRT servirán para medir el grado de satisfacción de las relaciones ciudadano- Administración a través de las TIC, podríamos definir las mismas no tanto (o, por lo menos, no sólo) por sus valores numéricos, si no por el grado de aceptación y uso real de estas herramientas.

Es decir, sería interesante medir, por ejemplo, cuánto tiempo emplea un ciudadano en la realización de un trámite habitual con una Administración Pública (valoración numérica).

Pero, al mismo tiempo, deberíamos valorar, el grado de satisfacción obtenida por el ciudadano que, gracias a las TIC, consigue realizar el trámite habitual del ejemplo.

El problema se desplazará en la búsqueda de los parámetros de esta satisfacción que, por alejarse de valores meramente numéricos, entrará de necesidad en la esfera de lo opinable (valoración de la experiencia). Aun así, avanzo algunas ideas.

Grado de satisfacción en la relación ciudadano – Administración podrá ser:

la facilidad de uso de los soportes TIC;

la rapidez del trámite, tanto en su presentación, como en la obtención de la respuesta;

la sencillez del trámite, ya que el ciudadano podrá aportar menos documentación, respecto al procedimiento requerido off-line;

la sensación de seguridad jurídica de haber realizado correctamente el trámite;

la concesión de premios, por parte de la Administración, beneficiando al ciudadano por haber utilizado un canal TIC (eliminación o reducción de tasas e impuestos, prioridad en la concesión de beneficios, etc.);

el incremento constante del uso de las TIC, que nos dará un dato real de la penetración de estas herramientas en la vida cotidiana de los ciudadanos/administrados.

Supongo que los anglosajones ya han acuñado el término que puede definir el deseable futuro de la interrelación ciudadano – Administración: a friendly e-Government.


[1] Ver nota 3.

[2] “It assess e-government readiness based in website assessment telecommunications infrastructure adn human resources andowment

[3] Esta afirmación es válida, sólo si se acepta que la configuración federal alemana se puede comparar a la distribución de competencias previstas en el Estado Autonómico español.

[4] Queda por valorar si el human resource endowment del estudio se basa sólo en criterios numéricos (número de funcionarios), o si analiza sus capacidades de manejo de las TIC.

[5]Business and government leaders will need to lead from a “collaboration and teamwork” mentality as opposed to the traditional “command and control” perspective”.

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Desviaciones

abril 16, 2008

Esta vez, permitidme no hablar de Administración Electrónica, pero creo que la ocasión lo merece.

Soy italiano y, desde España, sigo interesándome por lo que pasa ahí. A pesar de tener una de las legislaciones más interesantes en materia de Administración Electrónica, esta vez toca hablar no de las novedades legislativas si no de los representantes políticos y empezar a pedir disculpas. Me temo que, en los próximos cinco años, estas disculpas se tendrán que repetir alguna que otra vez.

No se trata de ver si el Gobierno español es o no “demasiado rosa“, si no subrayar el más completo menosprecio de las instituciones de un país europeo como el español, por parte del próximo Primer Ministro italiano. De nuevo, disculpas.

Tampoco se trata de analizar las palabras y su contexto: su simple sonrisa beffarda ha traicionado su verdadera intención, que no es otra que la de menospreciar la presencia de las mujeres en la política.

Mejor será dar la bienvenida al mundo del blog a María Santa, que esperemos se una a las filas de los interesados en la e-Administración.

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Vídeos, deseos y la ventaja de ser sueco

abril 8, 2008

Los deseos de disfrutar de una mejor y más ágil Administración Pública se difunden en todos los sectores. In primis, no se puede no apreciar el esfuerzo de algunos representantes de la misma Administración, y su labor de difusión de las ideas sobre e-Administración, sobre todo a través de formatos tan interesantes como el vídeo.

También existen comunidades de ciudadanos que se organizan para que la participación de los ciudadanos en la vida pública sea más efectiva gracias al uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Llevamos tiempo discutiendo sobre cómo llevar a cabo iniciativas de e-Administración que acerquen ciudadanos y Entes Públicos, proponemos mensajes, cambios, herramientas informáticas pero ¿qué nos falta para ser suecos?

Esta pregunta un poco estrambótica tiene su origen en otro vídeo que ha recibido muchos comentarios en este blog.

Sigamos al protagonista sueco y veamos por qué nosotros no somos como él (o sí).

Para empezar, cuando nos encontramos frente a un problema con la Administración, tenemos la misma sensación de nuestro amigo sueco sobre colas, esperas y todos los tópicos ligados a la Administración off line.

Nuestra primera idea no es, desde luego, acudir a herramientas informáticas de vario tipo que nos puedan permitir realizar trámites on line. Sin embargo, estos trámites (por lo menos para los suecos), existen.

Bien, pongamos que, como nuestro amigo, nos dirigimos a nuestro Consulado (ya que nos encontramos en el extranjero). Lo primero que hacemos es dirigirnos a la Web del Ministerio de Exteriores para localizar la sede consular que nos puede ayudar.

Primera sorpresa: si accedemos a la Web con Firefox, no podremos leer nada, ya que alguien se ha olvidado de preparar la página para navegadores distintos del Explorer. Ya vamos descubriiendo por qué no somos suecos.

Segunda sorpresa: la Web de la embajada española en Italia (en Roma) no funciona.

Puede que haya sido una simple coincidencia; para que esta historia continuara, deberíamos analizar otras Web de otras sedes diplomáticas pero, después de haber visto la utilidad de la Embajada Española en Londres, mejor dejarlo aquí.

Bien, pero nosotros no cesamos en el empeño de ser como los suecos. Así que imaginamos por un momento que nuestro Consulado nos puede ayudar, ya que permite trámites on line.

Enviamos una pregunta a través del buzón (que estamos seguros respetará lo previsto en la LOPD) y no nos pasa lo que ha comprobado una consultora con las Web institucionales de las Comunidades Autónomas Españolas. Según publicaba El País la semana pasada, el estudio de esta consultora afirmaba que estas Web tienen un apartado de “Preguntas” al que el ciudadano puede dirigirse, exponiendo sus dudas. Las Web funcionan, lo malo es que las Administraciones no contestan. Otro pequeño fallo que nos aleja de ser suecos.

Pues, en nuestras peripecias, pongamos que podemos rellenar un formulario on line. Habrá que firmar esta instancia con nuestro e-DNI. Lo malo es que no estamos entre los 3 millones de españoles que poseen este certificado. Es decir, que somos parte de esta minoría del 90% que todavía no tenemos el DNI electrónico.

Pero esto es nuestro juego y podemos cambiar las reglas cuando nos place. Así que pongamos que estamos entre los afortunados que gozan de e-DNI.

Ahora sí que entramos en el terreno de la ciencia ficción. Nuestro amigo sueco rellena un formulario para notificar el nacimiento de su hijo y su Administración le cree, así, ¡sin más! No, esto sí que no puede ser. Tendremos que presentar, por lo menos, un certificado del hospital que certifique que mi esposa ha dado a luz en ese hospital.

Dulcis in fundo.Hay que pagar la tasa. Y nosotros, que aspiramos a ser suecos, pagamos la tasa a través de nuestra PDA.

El sueño ha terminado. Los deseos y los vídeos no nos hacen suecos.

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La e-Administración desde la cuna

abril 2, 2008

He recibido un vídeo que describe exactamente cómo ven (y usan) algunos países la administración electrónica.

A parte de gracioso, me parece interesante. ¿Algún día tendremos estas facilidades?